viernes, 12 de diciembre de 2008

Con los ojos
cargados
de lágrimas secas,
saturados
de cansancios de dormir
la vida.
Con su sonrisa
rodeada de arrugas
repentinas,
que sólo muestran
la despedida
de su rutina
improvisada.
Con su cuerpo
colmado de dolores
renovados
que no calman ni la morfina.
El trueca
la aventura
en la cordillera,
por los lagos de su cama
que apaga su cuerpo
y sus ganas.
no logro, siquiera poner un titulo a mi tristeza.

7 comentarios:

K@ri.- dijo...

no mucho que decir, dolores renovados que se truecan con aventuras...
esa puta enfermedad que no da chance, que avanza y hace del tiempo un momento fugaz.
te quiero, muy mucho y te acompaño a la distancia!
fuerza!

Adolfo Payés dijo...

Saludos muy bueno...

un abrazo

DESAGÜE dijo...

eSTOY CONTIGO CON EL COMENTARIO QUE HICISTE EN EL BLOG DE RODOLFO. FELICIDADES. ACERTADAS PALABRAS. GRACIAS.

Tavo dijo...

Un gran medico dijo. Hay momentos de actividad y hay momentos de paz. Aprende a disfrutar cada etapa como se presenta y date cuenta qué necesario es esto.
En la vida hay momentos de recogimiento y momentos de manifestarse.
Hay un ritmo perfecto en todo lo que esta ocurriendo. Encuentra la paz y la armonía.

Saludos amiga y no decaigas
Tavo

María de Jesús dijo...

No queda mucho por agregar, solamente que camino a tu lado y te acompaño...

My dijo...

(me quedo contigo)

sshhh..

Ladrón de Guevara dijo...

Bonito escrito.

Un saludo.