viernes, 7 de noviembre de 2008

Lo que el viento no se llevó


A decir verdad este año, no ha sido de los mejorcitos. Lleno de inquietudes extrañas y dudas invasivas. Sin embargo, la alternativa de salir corriendo, ocultar la cabeza bajo la tierra o huir a una isla desierta no duró nunca por mucho tiempo en mi cabeza alborotada. Siempre traté de cargar los pulmones de aire, madurar, armarme de fuerzas y buenas intenciones, analizar una vez más la hoja de ruta, y reemprender el camino.

No dudar. No detenerme. Nunca más perder el rumbo… nunca más?Quizás sí, lo que no me permito es retroceder, dar pasos atrás. Ya no. No aceptaré excusas.
Ayer leí que “la vida es un estado transitorio, un camino sin retorno, una aventura fugaz, miserablemente breve, caprichosa y egoísta… que sólo nos ofrece una oportunidad. Si no la aprovechamos, nadie lo hará por nosotros. Es hoy o nunca. Y cuando llegue el invierno y los días sean muy cortos, fríos y oscuros, cuando ya no haya tiempo de volver atrás… no quiero arrepentirme de lo que no hice, de lo que no dije, de lo que no di. No quiero añorar lo que no viví.”

Con esto no pretendo que mi vida se convierta en una eterna primavera, saturada de aroma a flores, sabores de lluvia de verano, caricias de brisa que te rozan la cara y colman el alma, paisajes del extranjero, atardeceres románticos, puestas de sol en la playa… Ni pretendo que siempre huela a jazmines, a aire de montaña, a tierra mojada por la lluvia. Ni que siempre los días soleados derroten a los nublados. Ni ser amiga de todo el mundo.

Con esto no pretendo despertar simpatías, regalar sonrisas, prolongar abrazos. Ni que tu faro deje de guiarme por un segundo. Ni que tenga sabor a helado de dulce de leche y chocolate, que nada ni nadie amargue su sabor. No. Con esto de verdad no pretendo alcanzar la luna con mis besos, ni tapar el sol con las manos.

Sin embargo, si pretendo que el silencio se haga audible, lleno del rumor del mar, o de susurros de viento, de carcajadas. Madrugar cada día a tu lado con quimeras renovadas, darle un beso a la vida, sonreír al mundo, que Flor y Lola le contagien la risa a la fortuna. Sí pretendo que nunca me falten en la alacena los vinos, las charlas y tus caricias.

Sí pretendo no necesitar de pretextos para ser feliz, hacerme amiga de la nostalgia y así no darle motivos para que quiera vencerme. Sí pretendo tomar clases del pasado, disfrutar el presente, soñar el futuro, seducir al destino y disfrutar las casualidades que se convierten en causalidades. Sí pretendo esconder tesoros dentro de tus sueños y que nunca falte un pirata atrevido que los pretenda.
Quizás sea ambiciosa, porque sí pretendo lograr ver lo que el viento no se llevó después del huracán. Lo que dentro de mí queda. Lo que ya nadie me puede quitar…… y mirar en mi interior y sentirme en paz.

11 comentarios:

K@ri.- dijo...

piel de gallina! Increiblemente bello, me emociono hasta el apellido.
"Sí pretendo no necesitar de pretextos para ser feliz, hacerme amiga de la nostalgia y así no darle motivos para que quiera vencerme."
Yo tambien quiero hacerme amiga de esa nostalgia!
Andi... es increible como cada dia disfruto mas y mas de tus palabras, amiga GRACIAS, por estar, por compartir, por escuchar, por darme paz, por ser muchas veces ese faro que tanto necesito.
TE QUIERO... y voy a volver a leerlo
vale la pena! muy mucho!
un besote
k@ri.-

Adolfo Payés dijo...

Bellisimo, me dejas aveces solo en esos textos del pensar... nostalgia en fin...

me gusto mucho saludos un abrazo fraterno

juan david dijo...

Dicen que dicen que una hermosa niña-mujer quiere ser felíz, y vivir su presente y hacer su futuro y añorar su pasado con ternura.
Dicen que a veces sufre, porque se estrenece con demasiadas sensaciones.
Dicen que rie, llora , ama , sueña...
Dicen que no se va a rendir , que abrazará a la luna , que jugará con el sol y que besará la vida hasta el último de sus dias.
Y dicen que está floreciendo, como nunca antes, con mucha fuerza, brillando, con la cegadora luz escencial que descubrió tras su paso el huracán...
Y es verdad...
Yo sé que es verdad, su cálida luz entibia el mundo...
Yo la ví...

María de Jesús dijo...

A veces pretendemos cosas tan lindas, tan necesarias, pero el rito vertiginoso de la vida nos hace difícil alcanzarlas...la rutina, las obligaciones, el tiempo...a veces me da mucha bronca que otros me impongan cuando debo hacer lo que deseo, y si se me ocurre hacer realidad mis deseos me encuentro con una pared infranqueable que me da miedo trepar...hay que destruirla poco a poco, hacer infinitos escombros sobre los que pararnos triunfantes, hacer de nuestros días una fiesta, y tratar de ver con los ojos de la fantasía para que todo nos parezca más mágico, aunque no lo sea...

Ladrón de Guevara dijo...

Bonita declaración de intenciones. Y creo que cualquier persona que te conozca deseará que se haga realidad y que seas diez veces más feliz de lo que pretendes ser.

Un saludo.

Alatriste dijo...

Tu sensibilidad al escribir, se debería de estudiar en las escuelas. El viento jamás podrá llevarse tus palabras y yo también estoy feliz de volver a estar con todos vosotros. Gracias por tu apoyo y por tu complicidad. Espero que siempre tengas esa paz de espíritu que todos necesitamos. Te deseo lo mejor y cuenta conmigo para lo que necesites. Un beso muy grande. Cuídate.

Nelo dijo...

bueno, noble, soñador, pedófido, bueno, noble.

CARMEN dijo...

Escribes muy bien, Andina. Pura sensibilidad.
Un placer pasar por tu blog.
Un abrazo.

Fernanda Barbagallo dijo...

Muy lindo lo que has escrito, creo que la felicidad es un estado transitorio del alma. Hasta ahí se nos ha permitido la entrada a ese paraíso al que por lo general llegamos más desde el agradecimiento que desde la necesidad. Sucede poco, pero cuando sucede... nos damos cuenta de que TODO ha valido la pena.
Que así sea!

*GEORGINA* dijo...

que bonito escrito...

un saludo cordial...
Georgi.

Rachel dijo...

Que bello texto Andina....me dejó sin palabras...y me hizo pensar..
Un Beso.